Archivo | septiembre 2017

Envidia sana, trabajo

28/09/2017

Tocaba visita a la mutua, voy ilusionada, porque reconozco que no estoy al 100%, pero me voy sintiendo cada día un poquito más yo y un poco mejor.

No sé qué pasa, con este médico, me trasmite mucha empatía, me ha dicho que tras la visita de revisión de radiología el próximo mes de octubre, si todo está bien, seguramente que me darán el alta para volver al trabajo, por lo que yo salí de allí súper contenta.

Paradójico el deseo, pero el que está trabajando está deseando descansar y yo deseando volver a trabajar, quiero sentir mi nueva yo, quiero aprovechar mi segunda oportunidad de vivir.

Intentando recuperar mi cuerpo, buscando que me obedezca y responda más que antes del diagnóstico del cáncer, ahora me quiero a mi misma un montón.

A veces a pesar de estar tan rodeado de gente te sientes tan solo, ese es un sentimiento íntimamente ligado a la enfermedad del cáncer. Desconozco de donde surgen esos sentimientos y esa sensación pero está ahí.

Recientemente algunas compañeras de esta lucha, han recibido el alta, por lo tanto han vuelto a sus respectivos trabajos, me alegro muchísimo por ellas, algunas con bastantes problemas de linfedema en sus brazos.

Me entra la nostalgia, es una envidia sana, anhelo recuperar, no mi vida anterior, pero si la parte en que vuelvo a mi oficina, me reencuentro con mis compañeros, echo de menos los desayunos, el trabajo en general y lo que significa para mí, que es volver a estar activa, volver a ser útil y sobre todo dejar de sentirme enferma.

Aunque sé que soy útil en casa, con dos adolescentes lo soy si o si,  jeje.

Recuperar el ordeno y mando de mi cuerpo, de mi vida, con la esperanza de no volver a tener que pasar por esto. Sin olvidarme del miedo, pero apartándolo a un ladito, sabiendo que está, pero sin darle mucho uso.

Volver a mirar el reloj, pero no vivir dependiendo del tiempo,  disfrutando los momentos de esta nueva vida.

tengo cancer de mama

Finiquitada la radioterapia

22/09/2017

Bueno pues llego el día, de dar un pasito mas, de cerrar otra etapa, de este camino largo y tortuoso del cáncer, en la radioterapia he tenido días buenos y otros no tan buenos.

La radioterapia no es tan dura como la quimioterapia o las operaciones, pero tampoco es un camino de rosas, quizá porque ya llevo mucho en el cuerpo y el cansancio acumulado se nota.

Pero se acabo tener que ir todos los días al hospital para mi sesión, se acabo tumbarme en esa maquina toda despechugada ante los ojos de nadie, mientras me freía como un huevo en el asfalto.

He tenido la oportunidad de conocer gente muy especial, enfermos y profesionales e incluso de reencontrarme con alguna que otra compañera de operación, ha sido un placer la compañía de la sala de espera.

Contaros que efectivamente estoy algo churruscada, no he ido a la playa este verano ni me he puesto al sol, pero la radio quema literalmente,  pero mi medico dice que no esta nada mal la piel, osea que ha seguir con las cremas durante un mes hasta la proxima consulta de revisión para evitar complicaciones.

Decir que yo comencé aplicando la crema sativa, conjuntamente con la infusión de flor de manzanilla, y la crema radiocare, pero ya en estas ultimas sesiones mas fuertes tuve que volver a cambiar esta vez a esta otra ureadin, esta es la que seguiré aplicando durante un mes.

Jamas me hubiera imaginado comprado tantas cremas para mi, pero la situación lo exigía.

No sientes nada cuando te dan la radio, el tratamiento en si mismo es indoloro, son los efectos secundarios los que si te recuerdan que estas sometido a un tratamiento, esos efectos son cansancio, y la quemadura en la piel, pero dejar el miedo fuera, esto es mas liviano que todo por lo que ya he pasado.

Ahora solo tengo ganas de llorar, pero de alegría, de las ganas inmensas que tengo de vivir, de recuperar mi cuerpo poco a poco y ser aun mas feliz, porque feliz soy a cada instante que respiro.

 

                                                                                         RESUMEN

 

Volvió el insomnio

4/09/2017

Si así es, volvieron las noches de insomnio, después de un par de semanas durmiéndome por los rincones, a pocas sesiones de terminar el tratamiento de radioterapia, vuelvo a no dormir.

Ahora que quiero hacer tantas cosas y retomar las riendas de mi vida, vuelve aparecer el dichoso miedo, ese miedo que vive alojado en mi, se desmelena por las noches y me da mucha coba. Así que a tomar una pastilla y dormir como sea, no quiero darle espacio de actuación.